domingo, 26 de julio de 2026

INCENDIO AVANZA DESCONTROLADO EN VALL D`UXIÓ - CASTELLÓN

El calor, el viento y la escasa humedad propagan con gran velocidad las llamas y obligan a desalojar a 18.000 vecinos de 16 municipios así como a confinar en sus casas los habitantes de Betxí y la Vall

 De nuevo, la fatal combinación de elevadas temperaturas, vientos con rachas de hasta 60 km/h y una escasa humedad causa estragos en municipios y espacios naturales de Castellón. En esta ocasión, el epicentro de las llamas ha sido la Vall d’Uixó, donde un incendio declarado durante la mañana de ayer generó una crisis que mantiene en vilo a 50.000 personas al obligar a desalojar por el momento a 18.000 vecinos de 16 municipios y a confinar en sus casas a los habitantes de la Vall d’Uixó y Betxí.

El fuego se originó en las inmediaciones del barrio del Carbonaire, una zona urbana situada junto a la montaña. La cercanía de las llamas a algunas viviendas causó preocupación entre los vecinos en los primeros minutos, aunque la rápida actuación de los servicios de emergencia permitió controlarlo. El incendio podía avanzar ladera arriba en dirección a Monte Zamora, una zona residencial, pero la pronta llegada de los bomberos impidió que se propagara. Se quedó muy cerca del nuevo colegio Rosario Pérez. 

  Al poco tiempo, la evolución se volvió incontrolable y se tuvo que hacer uso de los mecanismos de alerta para la población. Sobre las 14.10 horas, los vecinos de la localidad colindante de la Vilavella recibieron en sus dispositivos móvuiles un viso ES-Alert, con la indicación de que sus habitantes quedaban confinados por el incendio. Más tarde, del confinamiento pasaron a la evacuación. También quedaron confinados los 32.000 habitantes de la Vall d’Uixó y los más de 5.500 de Betxí.

Goteo de evacuaciones

A lo largo de toda la tarde se sucedió el goteo de municipios evacuados ante la voracidad del incendio, debido a la gran cantidad de masa forestal circundante a los núcleos de población. Artana, Eslida, Alfondeguilla, Aín, Alcudia de Veo, Tales, Suera, Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Villamalur, Chóvar o la pedanía de Artesa (en Onda) fueron desalojados de manera preventiva, junto a zonas de montaña en las que hay viviendas. A primera hora de la noche, se decidió desalojar tres barrios de la Vall ante el cambio de la dirección del viento. El ‘president’ de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, declaró tras la reunión del final de la tarde del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), el órgano de mando de la emergencia, que el número de evacuados supera las 15.000 personas, a las que se suma la afectación para todos los confinados en sus municipios y los barrios de la Vall también evacuados, lo que eleva la cifra a más de 18.000 habitantes.

 Rápidamente se tomaron medidas para acoger a quienes tuvieron que abandonar temporalmente sus casas. Se habilitaron el polideportivo y el espacio multifuncional de Nules, localidad que tuvo que suspender el acto de presentación de la reina y cargos festivos. También se dispusieron los recintos deportivos de Moncofa y Onda, y se preparaba otro de Segorbe. Efectivos de la Cruz Roja estuvieron presentes en este operativo. Entre ellos había algunas personas alojadas en el balneario de la Vilavella. De todos los evacuados en la comarca, los que fueron sorprendidos en sus segundas residencias pudieron volver a sus domicilios habituales. Los habitantes de la Vall con vivienda en playas como la de Moncofa optaron por esta alternativa.

Además, las personas dependientes de algunos de los términos municipales más afectados fueron trasladados hasta la residencia de Borriana. En cuanto a la red viaria, se cortó la CV-223, que conecta la CV-10 con las localidades afectadas, ante el avance del siniestro. De hecho, algunos conductores que se desplazaban por haber sido confinados y que cogieron esta vía tuvieron que tomar ruta alternativas. En algunos puntos hubo atascos.

Catorce medios aéreos

En lo referente a la actuación de los efectivos desplazados al incendio, no hubo posibilidad de controlar el avance de la tierra quemada. El jefe del Consell expuso a primera hora de la noche que estaba «fuera de capacidad de extinción», y el primer balance es de «21 kilómetros de perímetro, y es difícil determinar la cantidad de hectáreas quemadas». Hasta el lugar de la catástrofe se unieron más de 300 efectivos y 14 medios aéreos. Además del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, se contó con la colaboración del organismo análogo de la Diputación de Alicante. Cabe destacar la llegada de 65 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

 Además de Pérez Llorca, en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) estuvieron la ministra de Ciencia, Diana Morant; la presidenta de la Diputación, Marta Barrachina; el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama o el diputado provincial de Bomberos, David Vicente, para seguir de primera mano la evolución del incendio.

 Tanto el Consorcio de Bomberos como la alcaldesa de la Vall, Tania Baños, hicieron un llamamiento especial para que nadie trate de acercarse a la zona del incendio, tanto por el elevado riesgo como por la necesidad de dejar despejadas las vías de comunicación para los profesionales destinados al control del fuego.

 Pérez Llorca subrayó que la prioridad absoluta del dispositivo es proteger a la población y garantizar la seguridad de los vecinos de las zonas más próximas al fuego. En este sentido, ha pedido a la ciudadanía que siga en todo momento las instrucciones de la Guardia Civil, Protección Civil y los servicios de emergencia, especialmente en los municipios donde se han activado órdenes de evacuación.

El viento, en contra

El ‘president’ destacó la complejidad del incendio por las condiciones meteorológicas adversas, con viento, altas temperaturas y baja humedad, factores que están dificultando las labores de extinción y favoreciendo la propagación de las llamas. A pesar de la cantidad de municipios afectados, desde la Conselleria de Sanitat informaron de que tuvieron que atender a seis personas. La mitad de ellas, por inhalación de humo, que fueron ingresadas en el hospital La Plana.

El primer aviso de fuego en la Vall se recibió sobre las 9.30 horas de la mañana. Un incidente que pudo darse por extinguido sobre las 11 horas. Pocos minutos después, se activó un nuevo foco en la misma zona, lo que requirió de una dotación de bomberos del Consorcio Provincial y de medios aéreos. A ello se sumó un tercer foco. Fuentes del consistorio de la Vall d’Uixó dieron a conocer las sospechas de que el incendio haya sido intencionado, según recogió EFE. «Cada vez que se apagaba un fuego se encendía otro», destacaron.

En los primeros compases también se produjo una incidencia en la Vall. Una vaca fue vista por la calle Guzmán y sus alrededores, por lo que el ayuntamiento avisó a la ciudadanía de que tomara precauciones. Debajo del castillo de la Vall, una de las primeras zonas afectadas, hay una ganadería.

Además, se habilitaron espacios de acogida para animales en varias localidades vecinas, para albergar de forma provisional a mascotas y ganado mientras dure la emergencia.

Todavía es imposible conocer el alcance total de este incendio, tanto en el medio natural como en las propiedades situadas en las inmediaciones. En el caso de la Vilavella, se tiene conocimiento de unos primeros daños de consideración. Instalaciones públicas como el polideportivo y la piscina municipal se han visto afectadas por el fuego. También se ha tenido constancia de las primeras casas quemadas por el incendio. El rastro de esta nueva catástrofe medioambiental fue detectado por los satélites dedicados ala observación meteorológica. La estela del humo se movió por el Mediterráneo hasta un radio de 300 km. Además, el humo se pudo divisar desde decenas de kilómetros a la redonda. 

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