La UME ha trabajado durante la noche para impedir que las llamas sobrepasen la CV-25, mientras el fuego de Pinofranqueado está estabilizado y el de Riglos, controlado.
El incendio forestal declarado el jueves en Segorbe (Castellón) mantiene la preocupación en la Comunidad Valenciana después de obligar a evacuar Gátova, mientras los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han trabajado durante la noche para evitar que las llamas superen la carretera CV-25. La situación mejora, en cambio, en Cáceres y Huesca, donde los principales fuegos han quedado estabilizado y controlado, respectivamente.
Durante la noche, unidades del Tercer Batallón de la UME desplegadas en Segorbe han atacado directamente el frente de llama situado al noroeste de Gátova con el objetivo de impedir que el incendio sobrepasara la CV-25.
Los militares han realizado tendidos de manguera y empleado herramientas manuales, además de utilizar maquinaria pesada para crear líneas de defensa y tratar de contener el avance de las llamas.
El incendio ha quemado hasta el momento unas 423 hectáreas de masa forestal, parte de ellas en la Sierra Calderona, y presenta al menos tres frentes en una zona de complicada orografía.
La evolución del fuego obligó este viernes a la Generalitat Valenciana a evacuar al millar de personas que se encontraba en Gátova, un municipio de menos de 500 habitantes censados pero cuya población aumenta durante el verano. Previamente se había decretado su confinamiento después de que el viento desplazara el humo hacia la localidad.
En el dispositivo trabajan alrededor de 280 efectivos, entre medios terrestres y aéreos de los consorcios provinciales de Valencia y Castellón, unidades forestales de la Generalitat y personal de la UME.
La emergencia permanece en situación 2 del Plan Especial de Incendios Forestales. El responsable del puesto de mando, José Melitón, ha señalado que el incendio continúa fuera de control, aunque confía en que unas condiciones meteorológicas más favorables permitan avanzar en su estabilización.
Mejora la situación en Huesca y Cáceres
La situación es más positiva en Extremadura, donde el incendio de Pinofranqueado (Cáceres), en la comarca de Las Hurdes, ha quedado estabilizado después de cuatro días de trabajos y tras arrasar provisionalmente unas 4.350 hectáreas.
Los habitantes desalojados de once alquerías han podido regresar a sus viviendas y la Junta de Extremadura ha reducido al nivel 1 la situación operativa. En las jornadas más complicadas llegaron a participar hasta 240 efectivos terrestres y una veintena de medios aéreos.
También ha quedado controlado el incendio de Las Peñas de Riglos (Huesca), que ha quemado unas 14.500 hectáreas desde el 10 de agosto. Los últimos 74 evacuados, vecinos de Santa Cruz de la Serós, han regresado ya a sus casas.
Mientras, el incendio de Aldea del Fresno (Madrid) continúa estabilizado tras quemar 330 hectáreas, sigue controlado el de Niebla (Huelva), con unas 33.000 hectáreas afectadas, y ha sido extinguido el de Jayena (Granada).
.png)
.png)

%20-%20Escalado%20(94%20%25).png)
%20-%20Escalado%20(90%20%25).png)
%20-%20Escalado%20(80%20%25).png)




.png)


