Los geólogos alertan del riesgo de desprendimientos en la localidad gaditana por la colmatación del acuífero mientras los ríos de la comunidad amenazan con más desbordamientos
Más de 8.000 personas desalojadas de sus viviendas, cerca de un centenar de carreteras cortadas, sin casi tráfico ferroviario, los pantanos a punto de desbordarse, ríos que han sobrepasado su cauce con niveles de caudal histórico y una localidad entera, Grazalema, en la sierra de Cádiz, convertida en un pueblo fantasma ante el riesgo de que se produzcan desprendimientos en cualquiera de sus calles por la presión del agua subterránea almacenada tras un diluvio que ha dejado hasta 600 litros por metro cuadrado en solo dos días. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dio uno de los últimos balances cifrando la cifra de desalojos preventivos en 8.600 personas, de los que unos 3.400 se localizan en Jerez de la Frontera, en Cádiz.
Éste es el escenario que se ha encontrado este viernes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha decidido desplazarse a los lugares afectados por el paso, en estos últimos tres días, de la borrasca Leonardo y que ha pedido a los afectados "comprensión y paciencia" porque, ha señalado, quedan "días largos", en referencia a que, tras la borrasca Leonardo, este sábado dejará sentir sus efectos la bautizada como Marta.
Sánchez ha sobrevolado algunos de los puntos más críticos de la provincia de Cádiz en helicóptero y luego ha visitado el puesto de mando avanzado ubicado en la localidad de San Roque, en el Campo de Gibraltar. El presidente del Gobierno, que ha comparecido desde el puesto de mando de San Roque, ha destacado la "extraordinaria cooperación con la Junta de Andalucía" y ha llamado a la "prudencia".
"Vienen días largos. Lo importante es que el conjunto del Estado vamos a estar del lado de los vecinos y vecinas hasta que esta crisis se supere, no sólo desde el punto de vista de lo urgente, sino también de lo importante, que vendrá cuando estos fenómenos adversos nos dejen y tengamos que afrontar la reconstrucción y el renacimiento de las zonas afectadas", ha afirmado el presidente, que iba acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por el consejero andaluz de Emergencias, Antonio Sanz.
El presidente ha pedido también "confianza en los expertos, en aquellos que realmente saben cómo gestionar este tipo de emergencia climática" porque las decisiones que se toman "son fundamentalmente para salvaguardar la vida de nuestros ciudadanos, esto es lo más importante".
Sánchez ha explicado que desde el inicio de este episodio la administración general del Estado ha desplegado "más de 10.000 efectivos" en el terreno "en perfecta coordinación con la Junta de Andalucía".
Y ha subrayado "la extraordinaria cooperación" con las administraciones territoriales, en este caso con la Junta de Andalucía, porque "es algo muy necesario, muy importante y muy operativo".
Moncloa ha anunciado la visita, que no estaba en su agenda institucional, a primera hora de esta mañana y cuando la situación se ha vuelto extraordinariamente complicada en la comunidad andaluza, especialmente por el riesgo que suponen los embalses saturados de agua, las crecidas de los ríos y con todas las miradas puestas en Grazalema, que fue completamente evacuada este jueves por el peligro que existe de que se produzcan deslizamientos del terreno o desplomes.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, -que lleva sobre el terreno todos estos días- dio orden de desalojar a sus 1.600 habitantes después de que las extraordinarias precipitaciones ahogasen al municipio, con sus calles convertidas en ríos y el agua saliendo, literalmente, de las paredes y los suelos de las viviendas.
La explicación a lo que está sucediendo en este pequeño municipio La sierra de Grazalema está formada por calizas que constituyen un acuífero kárstico. La disolución de la roca genera importantes conductos y cavidades subterráneas, algunas de ellas cartografiadas por los espeleólogos.
El acuífero se recarga de la infiltración de las lluvias sobre la zona. Y, tras circular a través del subsuelo, el agua brota en manantiales que a su vez alimentan los ríos del entorno.
«En este episodio de cuantiosas precipitaciones, se ha producido una elevación del nivel freático, de manera que el agua surge de forma brusca por antiguos conductos situados en zonas más elevadas de las surgencias habituales, lo que se conoce en hidrogeología como trop pleins (demasiado llenos). En este caso, el núcleo urbano se sitúa en una zona donde existen numerosos trop pleins», explica Manuel Olías, catedrático de Hidrogeología de la Universidad de Huelva.
«Además, el mayor peso del terreno por la cantidad de agua infiltrada junto con la presión del agua en los conductos subterráneos pueden producir caídas de rocas y deslizamientos de ladera. Grazalema se halla al pie de pronunciadas paredes verticales, con picos muy próximos como el Simancón y Reloj, que tienen altitudes de más de 1.500 metros, donde estos procesos pueden tener consecuencias catastróficas», añade el experto.
Hay que tener en cuenta que Grazalema registró en enero la precipitación máxima diaria (236,9 litros por metro cuadrado el pasado miércoles 28) y mensual (1.295,5 l/m2) de toda España, según ha avanzado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en un mensaje en 'X'.
Moreno ha señalado este viernes que "todo parece indicar que, no antes de seis o siete días, va a ser difícil que puedan volver" a sus casas. Ha destacado que se va a pedir a los especialistas y geólogos que hagan las pruebas de la situación del terreno donde se asienta Grazalema, con un acuífero de 18 kilómetros cuadrados, "lo antes posible", y "que crucemos todos los dedos para que de una manera casi inmediata puedan volver". Aunque antes tiene qu dejar de llover y eso no sucederá antes del miércoles 11 de febrero puesto que a la borrasca Leonarda va a suceder ahora la bautizada como Marta.
Sobre la visita de Sánchez, ha afirmado que espera que "tome también conciencia y sensibilidad" de la situación y "pueda activar también planes de ayuda que son fundamentales para recuperar la actividad económica y la normalidad en esta parte de Andalucía".
El panorama sigue siendo especialmente complicado en la provincia de Cádiz. sobre todo en la comarca del Campo de Gibraltar, donde los servicios de emergencia permanecen activos y se mantiene la vigilancia sobre ríos, carreteras y zonas habitadas.
En San Martín del Tesorillo, la situación sigue siendo especialmente complicada. El municipio arrastra graves problemas por los cortes en el suministro eléctrico y de telecomunicaciones, lo que ha dificultado las comunicaciones durante horas.
Aunque ya no se están produciendo rescates, la localidad continúa muy colapsada debido a la crecida de los ríos Hozgarganta y Guadiaro. Actualmente, solo se puede acceder al municipio por una carretera, tras la reapertura de la A-2101, mientras que las otras dos vías de entrada permanecen cerradas.
En San Roque se mantiene el desalojo de 341 personas como medida preventiva. De ellas, 156 proceden de la Estación y Guadarranque, 36 de San Enrique, 26 de Guadiaro y 123 de Puerto de Sotogrande.
En Jimena de la Frontera, el escenario es similar al de la jornada anterior. Los servicios municipales y de emergencia siguen atendiendo incidencias relacionadas con deslizamientos de laderas y movimientos de tierra, manteniendo una estrecha vigilancia sobre los cauces, que continúan desbordados. La buena noticia es que la carretera A-405, principal vía de comunicación, ya ha sido restablecida.
Persisten algunos desalojos preventivos, si bien la situación no presenta el nivel de riesgo registrado el pasado miércoles. En relación con el movimiento detectado en uno de los montes se ha confirmado que se trató de un pequeño movimiento sísmico.
En Los Barrios, el Ayuntamiento ha informado de que las personas desalojadas pueden regresar a sus viviendas. No obstante, el Plan de Emergencias Municipal continúa activo en fase de preemergencia y no se descartan nuevos desalojos.
En las últimas horas, a los desalojos ya realizados se ha sumado uno más, el de la localidad malagueña de Benaoján, que la Unidad Militar de Emergencias (UME) junto con la Guardia Civil y efectivos del servicios de Emergencias 112 han evacuado esta noche por riesgo de desprendimientos en sus viviendas.
La UME llegó el miércoles a Ronda (Málaga) y está actuando con apoyo de maquinaria para reabrir los accesos de vecinos aislados e incomunicados en zonas rurales de la Serranía de Ronda.
En el despliegue de ayuda participan 500 personas de la Unidad Militar y ya desde este jueves por la tarde comenzaron los desalojos en Benaoján por un desprendimiento de una ladera.
En Jaén, durante la noche, una mujer ha resultado herida en Mengíbar (Jaén) al caerle el techo de su vivienda y, a las 08.15 horas de esta mañana, ha cedido la muralla que rodea la Ermita del Santísimo Cristo en el municipio jiennense de Iznatoraf, el consistorio ha acotado la zona sin que nadie haya resultado herido.
Coto-Ríos, pedanía de Santiago-Pontones, continúa aislada. En Andújar ocho personas han sido evacuadas con carácter preventivo por la subida de nivel de los arroyos.
La crecida del río Guadalimar en Jaén ha causado el desalojo a primera hora de la mañana de una quincena de viviendas en la barriada del Puente de los Chozos en el municipio de Estación Linares-Baeza y ha anegado varias fincas agrícolas en Íbros.
En Sevilla, el Ayuntamiento de Tocina ha prealertado e informado de las medidas preventivas y de seguridad a los vecinos de las zonas inundables. Se extrema la vigilancia también en Lora del Río, especialmente en la punta alta del Guadalquivir en la desembocadura del arroyo Churre que presenta niveles elevados y permanecen evacuadas en la Isla del Vicario en el municipio sevillano de Écija 76 vecinos por la crecida del río Genil, junto con 12 más en El Palmar de Troya.
Y en Córdoba, un total de 704 viviendas han sido desalojadas en la capital, en parcelaciones cercanas al río Guadalquivir y el arroyo La Lancha. El río sigue en el nivel rojo, camino de alcanzar los seis metros de altura, tras mantener una crecida paulatina desde hace días, más acrecentada con el paso de la borrasca Leonardo en las últimas horas.
A esta hora, la Dirección General de Tráfico mantiene 84 carreteras cortadas en la red viaria andaluza, 82 de ellas por inundaciones y dos por hielo y nieve. La provincia más afectada es Cádiz con 27 vías cerradas al tráfico, seguida de Córdoba (16), Jaén (12) y Sevilla (12), Granada (10) y Málaga (5).
A estas hay que sumar dos carreteras más en Sierra Nevada (Granada) cortadas por hielo y nieve, que son la A- 395 (entre el kilómetro 32 y el 39) y la A-4025 (del kilómetro 0 al 7,35). Por este motivo, se recomienda a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios en las zonas afectadas y si es imprescindible viajar informarse del estado de las carreteras antes de emprender la ruta.



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