Salud quiere reducir al máximo las visitas a residencias ante el aumento de casos
El crecimiento de los casos en Lleida es mayor que en lo peor de la pandemia. Es un aumento concentrado en las dos últimas semanas que se va duplicando en el número de PCR positivas
y, lo más preocupante, ha triplicado el número de hospitalizados por la
enfermedad en diez días. El día 22 de junio había 6 personas ingresadas
por Covid en la planta del Arnau de Vilanova y 4 más en
la UCI. Ayer ya eran 21 los hospitalizados y 6 en la UCI. “Esto nos pone
en alerta”, reconoce la consellera de Salut, Alba Vergés.
En una semana las cifras se han disparado. Si la semana
anterior había 167 positivos identificados, ayer ya eran 325, El jueves
se sumaron 128 y ayer 60.
La escalada de casos se ha acelerado esta semana, con 128 casos el jueves y 60 más ayer
Pero a pesar de que haya sonado la alarma, las
medidas adoptadas por Salut se mantienen en el terreno de las
recomendaciones a la población y el refuerzo sanitario. De momento, a la
espera de que se concreten en la próxima reunión de Procicat (Interior y
Salut)) se limitan a reforzar el hospital Arnau de Vilanova para que
pueda seguir atendiendo enfermos no Covid, aunque crezca el número de
estos; a limitar, quizá la semana que viene, las visitas a las
residencias de ancianos; a pedir a las empresas hortofrutícolas y a los
sindicatos que comuniquen urbi et orbe que no vengan más
temporeros porque no hay trabajo y sí infectados; y, la principal
medida: recomendar a la población que se tome muy en serio lo que está
pasando y cumpla de forma mucho más estricta con la distancia
protectora, la mascarilla y el lavado de manos frecuente.
Ni vuelta a fases 2, como en las cuatro comarcas
aragoneses con brotes, ni confinamientos selectivos (de momento), aunque
las recomendaciones se parezcan a las limitaciones vividas en aquellas
fases. “Los brotes no nos preocupan, porque están localizados, tenemos
capacidad de detección y estamos haciendo muchas pruebas para buscar
contactos y posibles casos a través de las empresas. El problema es que
ha crecido tanto el número, espe-cialmente el de las hospita-lizaciones,
que tenemos que pensar en que el virus circula poniendo en peligro a
los más vulnerables”, sostiene Alba Vergés.
La consellera pide que la población de la Franja vaya al hospital de Barbastro
“Hemos hecho muchas pruebas de detección, pero lo que nos
preocupa ahora es que el porcentaje de positivos entre los que se hacen
las pruebas es muy superior en Lleida ahora en comparación con el resto
de Catalunya y con tendencia al alza”.
La consellera insiste en que aunque se prepare y se
refuerce el sistema sanitario y social para atender lo que está
viniendo, “lo esencial es que todo el mundo sea más consciente de que
esto no es una broma. Esta es una lucha compartida con todo el mundo. No
depende tanto del sistema sanitario como de que entre todas y todos
asumamos que hay que convivir un tiempo con el virus y que nos tendremos
que comportar de un modo un poco diferente, interiorizando unas medidas
básicas, para proteger sobre todo a la gente más vulnerable”.
Las medidas se concentran en recomendaciones a la población
Vergés concretó también la necesidad de que en esta
zona en alerta se baje el ritmo social, que se haga lo imprescindible,
pero que se reduzca lo demás: “Todo lo que se pueda. Mejor una cena con
cinco que con diez, mejor no hacerlo a menudo y con grupos distintos”,
puso como ejemplo.
El crecimiento de casos hospitalizados y en la UCI, cuando
desde hacía semanas la tendencia era exactamente la contraria en Lleida
y en todos los demás hospitales, ha creado inquietud en el principal
hospital de la ciudad, que llevaba dos meses normalizando la atención
quirúrgica y las consultas. Por eso lo primero que se ha hecho es
colocar una carpa con tres módulos junto al hospital para ofrecer otra
puerta de entrada a los casos sospechosos de Covid que envíen los
centros de primaria y, a la vez, que puedan contar con una sala de
espera segura y sin contacto con el resto de pacientes no Covid. El
mantenimiento de circuitos separados es el gran reto en la vida
cotidiana de los hospitales y Lleida ya los había juntado ante la
escasez de enfermos de la epidemia.
El incremento de positivos indica que el virus circula más allá de los brotes
Para ayudar en ese refuerzo protector del hospital,
Vergés ha pedido a su homóloga en Aragón que pida a los habitantes de
la Franja, donde se concentran los principales brotes aragoneses, que no
vayan al hospital de Lleida como es habitual, sino al de Barbastro, que
es el que les toca, para no agrandar el problema.
Desde el día 23 de junio, las cifras de casos diarios se
han ido multiplicando. Pasaron de 18-20 a 51, 94, 39, 54… Y el jueves,
128. Ayer, 60 más. Mucho más de lo que se detectaba cuando la gran
avalancha en los hospitales. “Aunque es muy distinto, por supuesto.
Entonces los veíamos ya enfermos y graves. Ahora los detectamos la
mayoría asintomáticos o leves. También son más jóvenes. Pero la alarma
se ha encendido al aumentar los que necesitan hospital”, reconoce
Vergés.
Desde el punto de vista epidemiológico parece
evidente que hay contagio comunitario, hay que pensar que el virus está
circulando sin datar, sin que se pueda saber cómo ha ocurrido cada
contagio y a cuántos puede haberse extendido. En ese punto cambia
radicalmente el nivel de preocupación. Aún no es crítico, pero sí
preocupante, matizan algunos expertos que no quieren ser citados.