Preocupación en Galicia por que se produzcan riadas
Portugal ya comienza a notar
las consecuencias de los graves incendios registrados en los últimos días en el norte y el centro del país. La playa de
Matosinhos, en el distrito de
Oporto,
apareció el jueves con una manto de ceniza cubriendo parte de la arena.
Un hecho que fue recogido por los medios de comunicación lusos, aunque
sin dejar clara su procedencia.
«No sabemos si las cenizas cayeron
al mar y las aguas las dejaron en la arena o si proceden del río
Duero», explicó el gobierno local de Matosinhos a
Jornal de Notícias,
cuya intención es limpiar el arenal cuanto antes.
Según la versión ofrecida por el Concello de la localidad lusa, no
parece que se hayan producido escorrentías por las lluvias de los
últimos días, sino que el viento ha podido trasladar las cenizas hasta
el mar o el río Duero, aunque se trata de una hipótesis inicial, que
todavía no ha podido ser confirmada.
En
Galicia, ya hay temor entre los
mariscadores a que la ceniza acabe llegando a los arenales y arruine la
campaña navideña, como ya ocurrió en el 2006, cuando los efectos de los
incendios de ese año acabaron en las rías.
En
Pontevedra, el sector marisquero tiene claro que, a diferencia del otoño del 2006,
todavía no se han producido riadas que puedan arrastrar las cenizas de los montes calcinados,
por lo que creen que lo que estos días está apareciendo tímidamente en
algunos arenales, como en el caso del de Cabeceira, en Lourido -una de
las dos playas con bandera azul de este municipio de Poio-, son las
partículas en suspensión del humo generado por los fuegos, que con la
lluvia se han ido paulatinamente depositando en la superficie. De este
modo, las corrientes están supuestamente arrastrando hasta este arenal
de Lourido las cenizas que, por las precipitaciones, habían terminado en
algunos puntos de la ría de Pontevedra, informa Alfredo López Penide.
Pero la Xunta
no tiene constancia de esta versión del sector marisquero,
y asegura que la ceniza no ha llegado ni al mar ni a los ríos. Lo que
sí se ha registrado, sobre todo, en la tarde del domingo y la madrugada
del lunes, han sido los índices más elevados de contaminación por
partículas PM10 -inferiores a diez micras- en prácticamente todas las
estaciones gallegas que MeteoGalicia tiene distribuidas por la
comunidad.
Solidaridad de la UE.
El
presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker, anunció ayer que
la Unión Europea (UE) accionará todos los instrumentos de solidaridad
por los incendios en España y Portugal, tras debatir sobre la tragedia
con los líderes de la UE: «Estos mecanismos no son perfectos, pero
aplicaremos las reglas con la generosidad requerida», dijo.
Ya son 43 los muertos por los fuegos en el país vecino
Dimite el responsable de Protección Civil por una crisis que ya provocó la marcha de una ministra
Tras
cinco días de horror en Portugal, en los que oficialmente han muerto 43
personas, según la lista de Protección Civil, y hay 76 heridos, 16 de
ellos en estado grave, una nueva polémica ha surgido. Esta vez por el
número de víctimas, entre el Ayuntamiento de Oliveira de Hospital y la
Autoridad Nacional de Protección Civil.
En la lista del
Concello luso aparecían dos víctimas mortales más que en la de Protección Civil
y, hasta bien entrada la tarde de ayer, el servicio de emergencias no
desmintió los datos facilitados por el municipio, lo que indignó a los
medios de comunicación que ya habían confirmado el aumento de víctimas
mortales, hasta 45.
Una vez llegó el desmentido,
el Concello de Oliveira de Hospital también reconoció su error,
debido a que «los familiares de las personas dadas por fallecidas se lo
habían comunicado equivocadamente y después no lo desmintieron». Este
baile de números, confusiones y polémicas no es más que una muestra del
caos que inunda estos días no solo a Protección Civil, totalmente
desbordada por los acontecimientos, sino a los numerosos ayuntamientos
del centro de Portugal afectados por los incendios. Los municipios no
tienen medios humanos ni material suficiente para solucionar los
numerosos problemas que les han surgido tras los incendios.
Luis Antunes, el alcalde de Louça,
uno de los municipios más afectados del distrito de Coímbra,
confesaba el martes que no tenía ni idea de qué hacer: «Se nos ha
quemado el 75 % del municipio, numerosas personas lo han perdido todo,
han muerto multitud de animales, muchas aldeas están sin luz ni agua, y
no tenemos red telefónica», dijo el regidor luso.
Dos dimisiones en 24 horas
Ante
la gravedad de los hechos, el presidente de la Autoridad Nacional de
Protección Civil portuguesa, Joaquim Leitão, no aguantó más la presión y
dimitió ayer por la noche, un día después de que lo hiciera su jefa, la
ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa. En los
700 incendios de los últimos días han ardido más de 200.000 hectáreas.