
Los tres vecinos de La García, en el municipio de San
Agustín, habían sido desalojados cuando llegaron las llamas a sus casas.
“La situación es muy complicada”, alertan Ximo Puig y Javier Lambán
El incendio forestal
declarado el jueves en la población castellonense de Villanueva de
Viver ha arrasado unas 4.000 hectáreas de masa forestal y también la
pequeña aldea turolense de La García. Las tres personas que viven
habitualmente en esta zona, situada a varios kilómetros del núcleo
principal del municipio de San Agustín al que pertenece, fueron
desalojadas el jueves, por lo que no se ha habido que lamentar ninguna
desgracia personal. Las ocho viviendas del “barrio”, como llaman en el
pueblo a los 35 núcleos poblacionales dispersos por las montañas, han
quedado en buena parte destruidas, según la información que tiene el
alcalde, Daniel Riera.
Varios vecinos suelen pasar largas temporadas también en la aldea,
además de los tres residentes permanentes, apunta el alcalde. Las casas
estaban siendo pasto de las llamas el pasado viernes al mediodía, como
recoge la fotografía de este periódico. Son las primeras viviendas no
abandonadas devoradas por el fuego, en el primer gran incendio del año
en España, detectado tres días después del inicio de la primavera.
“La García está ubicada en un sitio muy bonito, rodeada de montañas y
bosques”, comenta el alcalde. Se han evacuado las aldeas o barrios de
San Agustín de El Caballero, Los Peiros y Más de los pastores, además de
la afectada. En total, han sido desalojados 12 vecinos en San Agustín,
pero otros 200 han tenido que abandonar sus casas en la parte aragonesa
afectada por el incendio y 1.500 en la parte castellonense. Daniel
Riera, del partido regionalista PAR, dice estar “un poco temeroso” y
preocupado por el cambio del viento de este sábado que ha virado hacia
el sur, es decir, hacia el frente de Teruel.
Los presidentes de la Comunidad Valenciana y de Aragón, los socialistas
Ximo Puig y Javier Lambán, respectivamente, han alertado este sábado,
desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA), de que el cambio del viento
amenaza al frente de Teruel, como el pasado jueves. El fuego avanza con
“gran voracidad” aunque se mantiene el perímetro de 40 kilómetros. Esta
es la principal noticia positiva de un siniestro sin visos de que pueda
ser contenido de manera inminente. Ayudado por el incremento de la
humedad hasta el 80%, los medios terrestres lograron la noche del
viernes que las llamas no atravesaran la carretera la CV-195 de Montán y
Montanejos y que al menos “el perímetro no se haya hecho más grande”.
Viento errático
“La situación es muy compleja”, han coincidido los dos
presidentes. Se espera que por la tarde el viento sea errático y mañana,
domingo, se teme la llegada prevista del viento de Poniente, caliente y
seco, que eleva mucho las temperaturas. Este supondrá un nuevo cambio
de rumbo de las llamas que volverían hacia el frente de Castellón.
Puig
ha insistido en que el fuego se desarrolla en un “episodio casi de
verano”, por lo que ha aseverado que los efectivos están “absolutamente
prevenidos para cambiar alguna estrategia si es necesario”. “Ante la
situación de sequía y crisis climática, con estos incendios de nueva
generación estamos en la tormenta perfecta”, ha apostillado.
Respecto a las posibles causas del incendio, se ha negado a “incorporar
mayor confusión”, y ha defendido que la Guardia Civil “está haciendo su
trabajo con rigor como siempre y, en el momento oportuno, serán las
autoridades correspondientes quienes informarán”. La Guardia Civil está
investigando si las chispas generadas en una máquina desbrozadora
empleada por una brigada de limpieza forestal de una senda en Villanueva
de Viver fueron el origen del siniestro. Es la principal hipótesis. Uno
de los trabajadores llamó al 112 para advertir del inicio del fuego que
no se pudo sofocar en un primer momento. Hay cuatro trabajadores
investigados. Se dilucida también si los afectados cumplían con el
protocolo para trabajar en el monte con la alerta dos declarada.
Además, este sábado se han visto varios Tedax de la Guardia Civil por el
Puesto de Mando Avanzado. Los expertos en la desactivación de
artefactos explosivos están controlando la posibilidad de que el fuego
explosione bombas o armamento de la Guerra Civil que aún están dispersos
por las montañas, según han confirmado fuentes del instituto armado.
Esta zona formaba parte de la amplia línea de defensa republicana XYZ,
que transcurría desde el mar, La Llosa, hasta el interior, Santa Cruz de
Moya (Cuenca), pasando por Castellón y Teruel.
Los montes están repletos de masa forestal, acumulada a través del
tiempo, de árboles y ramas caídas en la gran nevada de 2017. Se han
alzado algunas críticas por la falta de limpieza de los montes, lo que
ha facilitado la rápida extensión del fuego y potenciado la magnitud del
mismo. No obstante, fuentes de la Consejería de Transición Ecológica
aseguran que se están llevando a cabo numerosos trabajos en este
sentido.
Por su parte, Javier Lambán ha garantizado que los operativos aragoneses
se sentirán igual de concernidos con las labores de extinción, con
independencia de si la virulencia es mayor en la parte de Teruel o en la
valenciana. Ha pedido “paciencia y comprensión” a las personas
desalojadas, unas 200 en Aragón, en concreto en los municipios de Olba y
en San Agustín.
“No estamos habituados a este tipo de incendios, que en un
momento determinado llegan a ser absolutamente incontrolables, y todavía
estamos menos acostumbrados a que se produzcan en el mes de marzo”, ha
comentado
Los medios aéreos se han reincorporado a
primera hora del día. De momento, se ha podido defender la entrada al
parque natural de Sierra de Espadán al contener las llamas en el
barranco en el barranco de la Maimona, que da acceso a las poblaciones
de Montanejos y de Montán.
En cuanto al operativo, el departamento de bomberos de la Diputación de
Castellón continúa dirigiendo las tareas de extinción, con cerca de 700
efectivos de diferentes administraciones, incluidos los bomberos de la
Diputación de Castellón, los bomberos de los consorcios provinciales de
Alicante y Valencia, del Ayuntamiento de Castellón y Valencia, bomberos
forestales de la Generalitat, el Gobierno de Aragón y el de Murcia y
Castilla-La Mancha y el apoyo de las Brigadas de Refuerzo de Incendios
Forestales (BRIF) del Ministerio. Este sábado, los presidentes de los
gobiernos valenciano y aragonés, los socialistas Ximo Puig y Javier
Lambán, respectivamente, visitarán el Puesto de Mando Avanzado, de
Barracas.